Patatas, fuente de almidón resistente

El nutriente olvidado del intestino: un súper alimento frente al estreñimiento crónico

Después de descubrir la fibra intestinal más adecuada frente al estreñimiento crónico y la flatulencia, seguimos la serie sobre el estreñimiento desde la alimentación con una nueva entrega que desvela cuál es el nutriente que más ayuda a tu salud intestinal: el almidón resistente.

Recientemente está despertando un gran interés el almidón resistente, que algunos investigadores han considerado el gran nutriente olvidado para tu intestino. Es parecido a la fibra tradicional pero tiene la particularidad de que, a pesar de ser una fibra insoluble, es altamente utilizada por la microbiota intestinal.

¿Dónde se encuentra el almidón resistente?

Existen diferentes tipos de almidón resistente y en la siguiente tabla puedes encontrar en qué alimentos se encuentran:

Almidón resistente: tipos

Habitualmente los alimentos tienen porcentajes diferentes de almidón resistente de tipo 1, 2 y 3. Además, la forma de preparar y cocinar los alimentos influye en cómo lo asimilamos.

De todos los tipos de almidón resistente, el almidón resistente tipo 3 es un “súper alimento” para tus bacterias y puede tener efectos beneficiosos sobre el metabolismo de los azúcares y las grasas, la integridad del intestino e incluso puede regular el apetito. Para obtener el almidón resistente tipo 3 puedes cocinar los alimentos que lo contienen (tubérculos -principalmente la patata morada y la yuca-, cereales y legumbres), dejarlos enfriar en la nevera durante toda la noche y al día siguiente los puedes consumir templados o bien los puedes volver a calentar a temperaturas inferiores a 130ºC.

Siguiendo estos pasos conseguirás que el almidón resistente de los tubérculos, cereales y legumbres llegue prácticamente intacto a tu intestino grueso para ser aprovechado por tu microbiota intestinal.

¿Cómo incluir el almidón resistente en la dieta?

En conclusión, cualquier tipo de fibra no sirve para alimentar a tus bacterias intestinales beneficiosas. Incluir en tu alimentación tubérculos, legumbres y cereales cocinados y dejados enfriar antes de su consumo te permitirá aprovechar mejor el almidón resistente, un “súper alimento” para tu salud intestinal.

 

Andreu Prados

Farmacéutico y dietista-nutricionista especializado en comunicación científico-médica y corporativa del sector salud.

andreuprados.com