El estreñimiento y cómo combatirlo

Comer se suele considerar uno de los mejores placeres de la vida. Pero si surgen complicaciones digestivas e intestinales, como el estreñimiento, alimentarse puede convertirse un suplicio. ¿Qué hacer para remediarlo?

No tenemos que perder el foco de la necesidad principal del hecho de ingerir alimento para el ser humano. La función principal es aportar energía y así dar funcionalidad a nuestro cuerpo. Comer es un placer necesario.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando aparecen problemas en el tracto intestinal? ¿Cómo lo solventa actualmente nuestra sociedad? ¿Qué soluciones médicas nos ofrece nuestra sanidad? ¿Qué podemos hacer nosotros para cuidar a nuestro sistema digestivo?

A continuación, vamos a intentar resolver algunas de estas dudas.

¿Cómo funciona el sistema digestivo?

La finalidad principal del sistema digestivo es proporcionar los nutrientes esenciales al organismo. Este proceso se logra mediante la ingestión, proceso en que se introduce el alimento a la boca; digestión, se obtienen los nutrientes esenciales del bolo alimenticio; motilidad, movimiento de los componentes a lo largo del sistema digestivo; secreción, liberación de algunos jugos y de enzimas; absorción, paso de los nutrientes al medio interno; eliminación excreción de las heces, y regulación de la actividad digestiva.

El sistema digestivo es la estructura del tracto gastrointestinal que va desde la boca hasta el ano pasando por faringe, esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso, y recto. La musculatura del suelo pélvico, que va desde el cóccix hasta el pubis en forma de hamaca, ejerce una función esencial para el control y la eliminación de los residuos de la digestión.

Los residuos se desplazan hasta el colon sigmoideo y recto para su almacenamiento, donde la musculatura del suelo pélvico, especialmente el elevador del ano, garantizan que el recto permanezca cerrado hasta el momento que uno desea evacuar mediante los esfínteres anales.

Los esfínteres anales atraviesan el suelo pélvico y están inervados por numerosos nervios que envían aferencias al cerebro para determinar si se trata de gases o heces. El cerebro indica a la musculatura cuándo se tiene que relajar para poder vaciar el recto. El esfínter anal interno es un anillo formado por musculatura lisa que no se puede controlar voluntariamente. Cuando el recto está vacío, se contrae. Por lo contrario, el esfínter anal externo, formado por musculatura estriada, es el que nos permite controlar voluntariamente la contracción anal y evacuar cuando estamos en el baño.

Cuando hay una afectación en alguno de los órganos que forman el sistema digestivo, o alguno de los procesos anteriormente descritos no sigue su patrón normal, pueden aparecer patologías del tracto intestinal o síntomas evidentes que pueden ayudarnos a determinar un mal funcionamiento del sistema.

¿Cuándo se produce estreñimiento?

El estreñimiento o constipación se produce cuando la motilidad intestinal y la eliminación se ven afectadas.

El estreñimiento se describe como el movimiento lento del sedimento alimenticio a través del colon, con lo que provoca una mayor absorción de líquido y se asocia con la acumulación de heces duras y secas en el colon descendente (1).

La constipación es la dificultad para eliminar las heces que se manifiesta con deposiciones escasas, difíciles de expulsar e incluso dolorosas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existe estreñimiento cuando se producen menos de tres deposiciones por semana. Se considera un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre un 2% y 20% de la población en general y se calcula que un 15% de población sufre de estreñimiento crónico dando como consecuencia retención fecal (2).

Son múltiples los factores que pueden alterar el ritmo de las deposiciones. Entre los más comunes tenemos: la ingesta de ciertos fármacos como analgésicos, antiácidos, y antidepresivos; el sedentarismo y falta de ejercicio, la mala alimentación pobre en fibra vegetal y rica en azúcares, el estrés, los horarios irregulares entre comidas y la incapacidad de escucha del ritmo biológico.

Además, ciertas enfermedades que afectan a la función de los músculos del diafragma pélvico y nervios del colon influyen directamente en las deposiciones como la diabetes, la enfermedad del Chagas, el cáncer, el Parkinson, la Esclerosis Múltiple y las lesiones de la médula espinal entre otras.

¿Cómo combatir el estreñimiento?

Actualmente existen muchas soluciones al estreñimiento. Sin embargo, lo más aconsejado es adquirir unos buenos hábitos alimentarios, aumentar el ejercicio físico e hidratación y utilizar las soluciones menos invasivas que existen. Lo ideal para combatir contra el estreñimiento sería:

  1. Cuidar la dieta. El Instituto Nacional de Salud (NHI) recomienda disminuir el consumo de azúcares y grasas en la dieta, consumir fibra vegetal como frutas (ciruela, kiwi) y verduras e hidratarse. Todo ello ayuda a formar heces más suaves y voluminosas.
  2. Practicar ejercicio de una forma global y dinámica. 30 minutos al día de ejercicio aeróbico como andar, correr, ir en bicicleta, bailar ayudan al intestino a regularse y aumentan el movimiento peristáltico. Asimismo, tonificar el abdomen y realizar ejercicios respiratorios equilibran las presiones en el compartimiento abdominal favoreciendo la evacuación de las heces.
  3. Crear un buen hábito deposicional, de aseo y escuchar el propio cuerpo. La postura ideal para ir al lavabo es una flexión de cadera de 90 grados que permita evacuar de forma natural y sin esfuerzo. Es importante no dejar de respirar para no aportar presión al suelo pélvico. Es recomendable intentar acostumbrar a nuestro cuerpo a ir al baño a la misma hora y, en cualquier caso, siempre que se tenga sensación de evacuar.
  4. Recibir masajes abdominales. Puede haber casos en que, a pesar de seguir los buenos hábitos descritos, sean necesarias otras soluciones como laxantes, medicamentos, supositorios enemas, etc. Sin embargo, muchos pacientes se sienten decepcionados por los tratamientos actuales por sus efectos adversos o su ineficacia y optan por terapias complementarias menos invasivas. Tras una revisión bibliográfica se puede verificar que la técnica menos nociva, de menor coste y más saludable es el masaje abdominal (3).

El masaje abdominal es una técnica que permite mejorar la digestión y la evacuación, estimulando la actividad del intestino. Es fácil de enseñar y no tiene efectos secundarios según los estudios realizados hasta la fecha (4).

MOWOOT es un dispositivo complementario que permite realizar el masaje abdominal en cualquier lugar de manera efectiva facilitando la evacuación de las heces de la manera menos nociva e invasiva.

Adquirir como hábito diario los cuatro pasos descritos es la mejor manera para combatir el estreñimiento y prevenirlo. En próximos artículos, aportaremos más información sobre cómo poner en práctica estos consejos y explicaremos las técnicas de masaje abdominal y los ejercicios para aliviar el estreñimiento.

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Marina Rincon Torroella
Fisioterapeuta, núm. colegiado 11479
@marinanocnir

Bibliografía

(1) Joan Monés Xiol. Estreñimiento. Comprender el estreñimiento y la diarrea. Barcelona. Editorial AMAT, 2012. P:49-50.

(2) Greger Lindberg, Saeed Hamid, Peter Malfertheiner, Ole Thomsen, Luis Bustos Fernandez, James Garisch, et al. Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología. Estreñimiento: una perspectiva mundial. Noviembre de 2010. P: 4. Disponible en: Worldgastroenterology

(3) Saz Peiró P, Ortiz Lucas M, Saz Tejero S. Cuidados en el estreñimiento. Med Natur. 2010; 4 (2): 66-71. Disponible en:
Dialnet

(4) Harrington, K.L.; Haskvitz, E.M. Managing a patient’s constipation with physical therapy. Phys Ther. 2006 Nov; 86(11):1511-9.